Guadalajara pidió agua limpia. La respuesta llegó a chorros.
Movimiento Ciudadano le cumple a la ciudadanía, pidieron agua limpia, pues a chorros en la cara.
Imaginemos a una mujer octogenaria de Tlaquepaque. Sirve agua en un jarro de barro, le da un trago y hace una mueca. El agua sabe tan mal que la escupe.
La escena es ficticia. El reclamo, no.
El domingo 11 de octubre, miles de personas salieron a las calles de Guadalajara para exigir agua limpia. Marcharon desde La Minerva hasta Casa Jalisco, la residencia del gobernador Pablo Lemus. Ahí, la protesta terminó entre gases, chorros de agua y policías.
La ironía venía servida: la gente protestaba porque en sus casas recibe agua sucia; la policía respondió con más agua, pero ahora a presión. Si esto era una demostración de sensibilidad política, alguien confundió el manual.
No hace falta asegurar que México no veía una represión así desde los años setenta. La historia de Jalisco no permite semejante pausa. Basta con mirar lo ocurrido: ciudadanos que reclamaban un servicio básico recibieron fuerza policial frente a la casa del gobernador. Eso merece llamarse por su nombre, sin inflar la comparación ni rebajar los hechos.
Movimiento Ciudadano gobierna Jalisco y suele presentarse como una alternativa cercana a la ciudadanía. Pero la cercanía no se demuestra en el eslogan, sino cuando la ciudadanía reclama. Y si el reclamo termina entre gases y chorros, la pregunta es inevitable: ¿alternativa para quién?
La PresidentA Claudia Sheinbaum pidió explicaciones al gobierno estatal y marcó una diferencia elemental: “una cosa es contener y otra cosa es reprimir”. Lemus, por su parte, atribuyó la violencia a un grupo de choque y dijo que investigaría posibles excesos policiales.
Pues que investigue. Con videos, nombres y resultados. Porque cuando el gobierno promete revisar su propio operativo, la ciudadanía tiene derecho a preguntar quién revisa al revisor.
Mientras tanto, el agua sigue llegando mal y la respuesta política parece otra vez turbia. La gente no necesitaba una clase de orden público. Necesitaba abrir la llave sin hacer una cata de riesgos.
Y aquí es donde la inteligencia artificial y la estupidez humana se unen para opinar.
Movimiento Ciudadano sí logró mover a la ciudadanía. Lástima que haya tenido que hacerlo a chorros.
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