Sheinbaum se desmarca: Taddei no llegó al INE por Morena
La Presidenta recordó que la trayectoria electoral de Guadalupe Taddei empezó antes de Morena. También lanzó una advertencia contra los “coyotes” de la papelería electoral. Entre etiquetas partidistas y contratos bajo sospecha, ahora toca enseñar los expedientes.
En la mañanera, Claudia Sheinbaum puso dos temas sobre la mesa. Taddei y Morena. Los proveedores electorales y sus contratos.
Primero, el deslinde. Sheinbaum recordó que Guadalupe Taddei ya encabezaba el organismo electoral de Sonora desde 2014. Lorenzo Córdova presidía entonces el INE. Guillermo Padrés gobernaba Sonora. Morena todavía no era partido político. En 2023, Taddei llegó a la presidencia nacional del instituto mediante insaculación: el mecanismo que suele conocerse como tómbola.
El dato corrige una etiqueta que se repite como si fuera biografía. Pero no resuelve todo. La tómbola explica cómo se definió el nombramiento; no despeja, por sí sola, las dudas sobre la autonomía del INE ni sustituye las investigaciones sobre los contratos bajo revisión.
Adiós, coyotes
Luego vino el segundo asunto: los proveedores de papelería electoral. Sheinbaum los llamó “coyotes” y soltó la frase de la mañana: “Acabamos con los mapaches electorales y ahora acabaremos con los coyotes electorales.”
1999: la licitación que terminó en tómbola… de problemas
La Presidenta recordó un antecedente de 1999 en el Estado de México, relacionado con una licitación de material electoral en la que participó Cartonera Plástica. El procedimiento fue declarado desierto. Según el expediente del Tribunal Electoral, solo quedó una propuesta que cumplía los requisitos, aunque las bases exigían al menos dos. Una licitación con un solo competidor no es precisamente una competencia muy reñida.
Sheinbaum mencionó a los hermanos Hernández Casillas al hablar de proveedores electorales y de contratos con antecedentes de décadas, según su señalamiento. Son acusaciones que deben revisarse con expedientes y auditorías. Señalar no es sentenciar. Investigar tampoco es opcional.
Que la imprenta pública también rinda cuentas
La propuesta presidencial es fortalecer Talleres Gráficos de México, empresa pública que produce papelería electoral, para que atienda una mayor parte de esas necesidades. Sheinbaum pidió transparentar licitaciones y contratos, y dejar que las auditorías determinen si hubo responsabilidades. También planteó abrir la competencia a más proveedores privados, en vez de dejar el negocio en manos de unos cuantos.
La idea tiene sentido. Con una condición: que la imprenta pública no se vuelva intocable por llevar sello oficial. Cambiar el membrete no es transparencia. Publicar las reglas, explicar los fallos y mostrar quién compitió, sí.
Si Talleres Gráficos tiene capacidad, calidad y costos claros, que produzca. Y que rinda cuentas como cualquier proveedor. El Estado también debe competir con papeles sobre la mesa.
Y aquí es donde la inteligencia artificial y la estupidez humana se unen para opinar. Si ya acabamos con los mapaches, falta ver si los coyotes salen de la licitación o solo aprenden a usar gafete.
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